Seguramente, dentro del grupo, encontraremos muchas razones por las cuales no conseguimos el objetivo que teníamos.
Casi todos saben, que lo parejo que fue este torneo hizo que, de estar a centímetros de ser Campeones, pasamos a quedar cuartos, aún siendo el único equipo que se mantuvo invicto en los cinco partidos, y teniendo la valla menos vencida, con sólo tres goles en contra.
Durante los últimos doscientos diez minutos que jugamos, si cualquiera de las pelotas nuestras que pasaron cerca, hubieran entrado, hoy estaríamos festejando el Campeonato, junto a toda esa gente que estuvo alentándonos desde el costado durante estos cuatro días.
Fue muy emocionante estar en ese escenario, y una frustración muy grande no haber podido devolverles la gentileza, a nuestras esposas, nuestros hijos, nuestros padres, nuestros familiares, amigos y vecinos, la gente de nuestro club, la gente de otros clubes, que nos estuvieron apoyando incesantemente, desde el costado de la cancha, desde lejos con el celular y los mensajitos a full, y con mails.
En lo personal, y creo que es lo que piensan todos mis compañeros, quiero hacerles llegar un inmenso agradecimiento por el acompañamiento que sentimos de tanta gente. Realmente, mucho más de lo que esperábamos. Espero, que toda esta movida, pueda ser capitalizada por el hockey zonal, para seguir creciendo.
Nos encanta, que nos hayan podido ver. Ahora, sé, que va a haber mucha más gente que va a poder tener opinión propia cuando oiga hablar de este equipo. A nosotros, los que pasamos por aquí, nos gusta decir que formamos parte de una leyenda. Y no lo hacemos, al menos trato de no hacerlo yo, desde la arrogancia ni mucho menos. Porque como habrán visto, es un equipo que se fortalece con el sacrificio de sus integrantes. Un equipo que se enraíza en aquellos jugadores que hace ya un par de décadas empezaron a recorrer el país, con triunfos y derrotas, pero dejando un marca por cada lugar en el que pasa. Algunos de los cuales, estuvieron al lado del banco, o en la entrada en calor, o gritando el “inchiñ kona kona” desde el costado.
Y también, porque en el presente, y esto sí lo digo con muchísimo orgullo, trata de sostener valores deportivos que sirvan de ejemplo positivo, para todos los jugadores y jugadoras que les va tocando ser también embajadores de nuestro hockey en el resto del país.
Hoy no jugamos bien. Seguro que nuestro mejor partido fue el 0-0 contra Estudiantes de Paraná (posiblemente el mejor equipo, y quedó tercero). Pero dejamos todo. Corregimos todo cuanto pudimos, fuimos a buscarlo todo el tiempo, con aciertos y errores. Con la cabeza, y con el corazón. La última pelota, el tiro del final que no nos salió, lo tuvo Agustín, el líbero que se cansó de cortar y cortar en el fondo, y que salió a buscarlo, junto con todos. El mismo que, como pueden haber visto en este mismo blog, hace unos meses se rompió toda la rodilla, y los doctores le dijeron que no iba a poder llegar a jugar este torneo. Una imagen, nada más. El reconocimiento es para todos.
Ayer dije: Era Todo o Nada.
Full Monty.
…y no nos dejamos ni el sombrero puesto!
3 de mayo de 2009
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