1 de mayo de 2009

Un Equipo, no son once


Una de las cosas que fuimos aprendiendo en los nacionales, es que un buen equipo, son mucho más que once jugadores titulares.
Primero, claro está, hace falta un técnico. Alguien que ordene, que se concentre en pensar, que observe, que disponga las fichas del ludo con un orden, que puede ser más o menos discutido, más o menos acertado, pero tiene que ser con un orden que responda a una única lógica.
En el hockey de hoy, no once titulares, hay un equipo de 18, que tienen que estar todos, física táctica y técnicamente dispuestos a jugar un determinado rol, en cualquier momento del partido, al minuto, o faltando 30 segundos.
Además, en un Campeonato de cuatro días, es fundamental tener un plantel (en este caso, por reglamento somos 20 en la lista de buena fe, y se eligen 18 para cada partido), preparado y dispuesto a ocupar, de la mejor manera, cualquier que el entrenador disponga. Nosotros, por ejemplo, en esta oportunidad tuvimos dos jugadores lesionados, y necesitamos tener ciento por ciento dispuestos, a los que no estuvieron en cancha el primer día.
Pero también pasa, en un Campeonato, que alguien se tiene que acordar de ir a buscar las camisetas, y que al medio día hay que comer hidratos, y que en el partido de la tarde los colores de la ropa deben ser... y que necesitamos comer una banana (18 bananas) cuando termina el partido... y las caretas, y el agua para el corto. Ni hablar cuando se trata de un viaje. Entonces crece la figura del Jefe de Equipo.
Y si tenemos un tironcito "ahí", y en el equipo hay alguien que puede estar 5 minutos masajeando, o poniendo una venda, y si además es muy bueno en eso: ¡Bárbaro!
¿Trotamos, picamos, elongamos, hacemos pases? ¿Nos podemos bañar entre un partido y otro?, ¿A qué hora comemos? ¿Qué comemos? ¿Cómo estiro este músculo que ni por... sabía que existía hasta recién?, y el entrenador (cualquier entrenador) duda, y pregunta, cuántos minutos van, qué lesión tiene fulanito (pero puede jugar, o no puede jugar?!), y reclama, quiero que están listos para entrar, que no entren fríos. Qué bueno es tener un profe que sepa, y que se encargue de esto. En nuestro caso una profe.
Por eso, esta foto... y a propósito ¿quién saca la foto?
Siempre es bueno estar acompañado. Si tuviera sonido, se escucharía el "Vamos Trelew, Vamos chicos" de todos los que estaban afuera de la cancha(casi todos).
Anton Pirulero. Cada uno atiende su juego.
Como entrenador y jugador aprendí que: Buey solo... bien salame!
Danilo

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